Guía completa de equipamiento para artroscopía de hombro: lo que todo cirujano debe tener
La artroscopía de hombro ha transformado el tratamiento de patologías como el manguito rotador, la inestabilidad glenohumeral y el SLAP (lesión del rodete glenoideo). Sin embargo, para realizarla de forma exitosa y segura, el cirujano necesita contar con un setup quirúrgico completo y bien coordinado. Los componentes esenciales del quirófano para hombro 1. Sistema de visión Una cámara de artroscopía de alta definición (HD o 4K) conectada a una fuente de luz de xenón o LED es el núcleo del procedimiento. Sistemas como el Stryker 1688 4K o el Karl Storz IMAGE1 S ofrecen imágenes nítidas incluso en las zonas más profundas de la articulación glenohumeral. 2. Bomba de artroscopía Mantener la presión de irrigación adecuada dentro del espacio articular es fundamental para la visibilidad. Una bomba como la CONMED 10K permite controlar la presión en tiempo real, reduciendo el riesgo de edema y mejorando el campo visual. 3. Rasurador y radiofrecuencia El rasurador motorizado permite desbridar tejido sinovial y cartílago de manera controlada. La radiofrecuencia, como la Apollo MP90 de Arthrex, es indispensable para hemostasia y ablación de tejidos blandos en espacios reducidos. 4. Instrumental artroscópico Sets de pinzas, cánulas, agujas Scorpion y sistemas de sutura como el FiberWire de Arthrex son fundamentales para la reparación del manguito rotador y la estabilización del hombro. 5. Posicionamiento del paciente La posición en silla de playa o en decúbito lateral requiere accesorios específicos como posicionadores de cabeza y soportes laterales para garantizar acceso óptimo y seguridad del paciente. Consejo práctico Antes de adquirir equipo, verifica la compatibilidad entre los accesorios (cánulas, rasuradores, lentes) y la consola principal que utilizas. En ArtroConfort ofrecemos asesoría técnica sin costo para ayudarte a configurar el setup ideal para tu especialidad.